Prueba BMW 730d

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En el mundo del automóvil, uno de los temas estrella ha sido y es el segmento de los coches caros y potentes. Coches económicamente inviables para el común de los mortales. Estos modelos cuentan, por norma general, con los últimos avances en tecnología, materiales y mecánicas. Los habitáculos suelen estar tapizados en piel y disponen de motores de gran cilindrada. A pesar de estar siempre en boca de todos y de ser el sueño de muchos, la mayoría de los usuarios no conocen el motivo de unos precios tan elevados, tanta piel en los interiores y el uso de motores tan grandes.

Con todo esto como premisa, hemos probado el BMW 730d, un coche que cuesta 80.400 € (sin extras) y monta un motor turbo diésel de 3.000 centímetros cúbicos con 245 CV, para intentar averiguar el motivo de todo lo anteriormente comentado y por supuesto, contároslo a vosotros.

80.400€...  más de diez millones de las antiguas pesetas. Concretamente 13.377.434 pesetas. ¿cuál es el motivo de que un coche cueste semejante cantidad de dinero? Vamos a averiguarlo.

Lo primero es pensar en los costes de diseñar y desarrollar un coche, bastante elevados, y su posterior montaje y puesta a la venta en la correspondiente tienda (porque un concesionario no es más que una tienda de coches), pero como no tenemos datos y tampoco es nuestra intención conocerlos, nos basaremos en lo percibido, en lo que podemos ver y tocar. Es decir, en el coche en sí, pues es finalmente lo que vas a conducir durante un largo periodo de tiempo y realmente lo que interesa. Y éste es muy grande. Mide 5.072 milímetros de largo, 1.902 de ancho y 1.478 de alto. Para que os hagáis una idea, un Volkswagen Golf tiene una longitud de 4.199 milímetros, una anchura de 1.786 y una altura de 1.512. Algunos de vosotros pensaréis "¿qué necesidad hay de hacer un coche tan grande? Cuanto más grande, más material a utilizar y más caro resultará". Y estaréis en todo en lo cierto, pero es la única manera de conseguir un habitáculo amplio, cómodo y con espacio de sobra para que los ocupantes estén a sus anchas, un buen maletero y sitio de sobra para montar un motor con mucha cilindrada.

Y ya que hablamos del habitáculo, metámonos dentro. Este BMW viene de serie con tapicería de cuero Dakota, asientos con regulación eléctrica y calefactados, pantalla de navegador de 10,2 pulgadas (opcional, la de serie es de 7 pulgadas) a todo color, incrustaciones en madera... y como bien hemos comentado antes, debido a su tamaño es muy amplio. Delante no suele faltar sitio en casi ningún coche, pero detrás es otra historia, menos en este tipo de coches. Con 5 metros de largo, las plazas traseras disfrutan de un buen espacio para las rodillas sin que moleste el respaldo del asiento delantero y los asientos son una gozada. Pero no solo eso, el cuero está perfectamente cosido, los materiales del salpicadero dan muchísima impresión de calidad, siendo de  tacto blando, muy agradables a la hora de tocarlos y todos los mandos están a mano, con una ergonomía muy cuidada ¿Pero todo esto de qué sirve? Muy sencillo: Calidad de vida a bordo. Si, si. Habéis leído bien. Calidad de vida a bordo. Materiales de primera calidad, cuero del mejor tacto y espacio por doquier... lo podríamos comparar, por ejemplo, con comerte un filete de ternera que no esta mal ni mucho menos, o comerte un buen entrecot. El entrecot es caro, pero nadie se queja cuando se lo come (¿no se os cae la baba pensando en esto? ¡a mi desde luego que si!), pues esto es igual, y claro esta, como ocurre con el entrecot, la calidad hay que pagarla. Además, muchos usuarios de este tipo de coches utilizan las plazas traseras pues contratan a un chófer para que les lleve, por lo que las plazas traseras sen cuidan tanto como las delanteras y para eso hace falta espacio.

El maletero es enorme. Cubica 500 litros de capacidad. Si veis la foto os haréis una idea de su tamaño, pues el que está metido en él soy yo, y mido 1,75. Y os puedo decir que entraba otra persona. Un poco justos, pero entraba...

El motor, como hemos dicho al comienzo del texto, es un tres litros turbo diesel, concretamente 2.993 centímetros cúbicos repartidos entre seis cilindros colocados en linea. Así es que necesita sitio. Desarrolla 245 CV a 4.000 rpm y un par de 540 Nm entre 1.750 y 3.000 rpm. Consume tan solo 6,8 litros  a los 100 km y las emisiones se cifran en 178 g de CO2 por km. Es capaz de lanzar al coche hasta los 245 km/h de velocidad máxima y alcanza los 100 km/h desde parado en 7,2 segundos. ¿Qué tiene de especial este motor y por qué la necesidad de utilizar uno con esa cilindrada? os preguntareis. Pues bien, especial porque para su tamaño y potencia el consumo y las emisiones son realmente buenos, y es necesario para mover con soltura este coche, ya que su peso es bastante elevado: 1.940 kg en vacío (sin aceite, anticongelante ni gasolina). Que el peso sea tan alto es consecuencia de su tamaño, por supuesto, pero también por el equipamiento que lleva, para el que la palabra completo se queda corta. Incluye de serie un sistema automático de regulación de la suspensión, dirección a las cuatro ruedas (lo explico más adelante), dirección activa, un sistema de regulación de la respuesta del motor que también afecta a la caja de cambios, que en este coche es automática de serie. ABS, control de tracción, control de estabilidad, barras estabilizadoras activas, navegador y otro sistema llamado BMW Connecte Services, que permite navegar por internet, recibir e-mails o leer los sms que te lleguen al móvil, que si es una unidad de última generación podremos conectar al coche y escuchar música en streaming o la que tengamos en la memoria del teléfono (por ejemplo). Me dejo muchas funciones y mucho equipamiento, sobre todo opcional, pero creerme si os digo que no le falta de nada.

Hemos comentado que no vamos a indagar en el coste de diseño y desarrollo, pero no hemos dicho que adquirir estos sistemas que incluye el coche fuera gratis o barato. Como ejemplo el iPhone de Apple tan de moda. Todo el mundo (o casi) quiere uno, y el teléfono cuesta un pasta, para qué engañarnos, pero tiene mil y una funciones. Eso vale dinero... al igual que los sistemas electrónicos del coche.

Pero aquí no acaba todo, pues el coche pesa mucho, sí, ya lo hemos comentado, pero pesaría más si no fuera por los materiales que se utilizan en su construcción. El techo es de aluminio, al igual que las puertas, el capó, las aletas delanteras y parte de la suspensiones y el chasis, y el aluminio es un material caro. Podrían haber empleado acero, pero el peso del coche se dispararía y su dinámica no sería la óptima.

Y hablando de dinámica, ¡¡¡aún no os he contado como va este coche!!! Empecemos por el principio: colocarse a los mandos. Acción rápida y sencillísima, debido a que el asiento cuenta con regulación eléctrica y el volante regulable tanto el altura como en profundidad tiene una amplia variedad de ajustes. Lista pues la postura y el cambio automático en "D" comenzamos la marcha con una suavidad pasmosa y un sonido casi imperceptible. Rodando por el parking subterráneo donde hemos hecho las fotos (por las que pedimos disculpas por su mala calidad) parece que no entrar por ningún lado debido a su tamaño, pero es solo una impresión ya que la dirección ayuda mucho. Como os pongo más arriba, es a las cuatro ruedas. Os lo explico. Las ruedas traseras girar a la vez que las delanteras, pero tan solo 3º. A baja velocidad, las ruedas traseras girar al lado contrario de las delanteras ayudando a girar y dando algo de agilidad. Y en el parking se nota, pues el coche gira más de lo que parecía en un principio. Una vez en la calle me dispongo a rodar tranquilo, disfrutando de la sorprendente comodidad de las suspensiones y del buen aislamiento sonoro. Es como una alfombra voladora, los baches se los come, casi no se notan. Genial. El motor responde desde muy abajo y la caja de cambios es muy suave en su funcionamiento, no se nota ni un solo cambio de marcha. Pero se nota el tamaño. Aparcar es un suplicio y callejear una tensión constante, ya que muchas calles estaban atestadas de coches, muchos de ellos mal aparcados, y el miedo a destrozar un espejo no me abandonó en toda la prueba.

Al salir a autopista la cosa cambia. Este coche está en su salsa. Se pueden mantener cruceros con los que te quitarían el carnet sin pensárselo con una facilidad pasmosa. No percibes realmente la velocidad a la que vas, y eso es debido al buen trabajo de las suspensiones que favorecen una estabilidad pétrea en estas circunstancias ayudada por la mencionada dirección a las cuatro ruedas, que en estos momentos de alta velocidad giran en el mismo sentido que las delanteras para mejorar la de por sí buena estabilidad, y al mencionado aislamiento sonoro. Ya puedes ir de Madrid a Barcelona prácticamente del tirón y llegar como una rosa (o casi). Los adelantamientos son cosa de niños, solo tienes que pisar el acelerador y listo. Pero si tenemos que subir un puerto de montaña no os preocupéis, pues el coche responde perfectamente. Cierto es que aquí se nota el peso con mayores inercias y un mayor balanceo de la carrocería, pero aun así su comportamiento es realmente bueno para su tamaño y tara. La dirección es precisa, aunque como siempre con poco tacto, y el cambio automático se puede usar de manera secuencial por si te quieres divertir (sigue siendo lento para este tipo de conducción) permitiéndote ir más rápido de lo que en un principio pensarías. Responde sorprendentemente bien entre curvas gracias a la ya mil veces mencionada dirección a las cuatro ruedas y a la asistencia variable de la dirección, que dependiendo de la velocidad, cambia la desmultiplicación de la dirección asi como su dureza. Para ser tan grande es bastante divertido en estas carreteras. Pero eso sí, si forzamos las cosas aparecerán las dos toneladas de peso en orden de marcha y nos podemos llevar algún susto, por lo que deberemos llevar siempre conectados todos los controles electrónicos y por descontado, tener cuidado con el pedal del gas si no queremos "modificar" la carrocería o peor, hacernos daño. Aquí el motor sí se deja notar algo más, pero no molesta en absoluto y los acabados del coche son de lo mejor. Ni un solo crujidito.

Terminada la prueba, podemos afirmar que vale lo que piden por él o casi. No olvidemos que los fabricantes construyen y venden coches para ganar dinero, así que siempre te cobraran algo más de lo que les cuesta a ellos fabricarlo (algo lógico). Aun así, yo si pudiera no dudaría en comprarme uno de estos.

Espero que después del "tocho" que os he preparado tengáis algo más claro el porqué del precio de estos coches. El equipamiento, los materiales empleados, las tecnologías... todo es de máximo nivel y como ya sabéis hay que pagarlo. A esto hay que sumarle que representan el "más de lo más" de las marcas, por lo que no se dejan nada en el tintero y claro esta, te lo cobran a ti luego.

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