Prueba Audi Q5 Hybrid Quattro

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Terminamos con el especial Audi en el que ha colaborado Audi Retail Madrid S.A. poniéndonos a los mandos del Audi Q5 Hybrid Quattro.


El Q5 Hybrid es el primer modelo con mecánica híbrida que Audi fabricó. Cierto es que ya tiene otros dos modelos más, el A6 y el A8, incluso el Q5 ha recibido un lavado de cara, pero el propulsor de este coche es el mismo que montan el resto de modelos híbridos. Este consiste en el conocido motor de cuatro cilindros 2.0 TSi de 211 CV, que se monta en otros modelos del grupo VAG, como son el Volkswagen Golf GTI y el Seat Leon FR, asistido por una mecánica eléctrica de 54 CV. Se acopla a un cambio automático Triptronic de 8 relaciones, que aloja en su interior el motor eléctrico. Las baterías son de iones de litio y conjuntamente desarrolla 245 CV.

Conocido un poco por encima el sistema propulsión, paso a contaros mis sensaciones. Lo primero es que estéticamente no se diferencia del resto de hermanos de gama en nada. Luce los inevitables logotipos "Hybrid" en algunas zonas de la carrocería, y monta un bonitas llantas de aleación de 19 pulgadas, en diseño  "Turbina" que junto con el color "plata Ártico" metalizada que lucia nuestra unidad, le daban un aspecto "tecnológico" muy recurrido para este tipo de coches. Y nuevamente, me pasa lo mismo que con el Q3... la linea de la carrocería me resulta casi identica al SUV compacto, pero algo más grande, y me sigue recordando al A1. ¿Se acabaron las ideas en Audi?


Al acceder al interior nos encontramos con un diseño típico de Audi, con lineas sobrias y muy sosas, pero con muy buenos materiales y una excelente terminación. Aún y así, un poco más de ingenio e imaginación en el diseño del salpicadero no estaría mal, se me hace repetitivo. Aunque eso no estropea la sensación general. La postra al volante no tiene pegas, siempre y cuando midas un mínimo de 1,70 metros. Personas de tallas inferiores quedaran muy cerca del volante, y se encontraran con un enorme espejo retrovisor que molestará en todos los cruces al encontrarse justo en la zona de visión. 

Una vez listos, nos damos cuenta de que el tacómetro, ha sido sustituido por un medidor de energía utilizada y dispone de una pantalla multifunción entre los indicadores circulares que muestra el funcionamiento del sistema de propulsión; si esta recargando, si se esta utilizando toda la energía... en fin, esas cosas. 


Salimos del Audi Center de las Rozas en completo silencio, ya que el Q5 Hybrid inicia la marcha en modo eléctrico y siempre que la batería lo permita. Para ello la presión sobre el pedal del acelerador debe ser muy suave, ya que si aumentamos la presión, el motor de combustión se pondrá en marcha enseguida, con unas pequeñas vibraciones, muy, muy leves. El motor responde bien, con buen empuje, los 245 CV que generan los dos motores mueven con soltura al Q5, que pesa la friolera de 1.985 kg en vació. Es decir, en orden de marcha estamos por encima de las dos toneladas. Esto en autopista apenas se aprecia, a no ser que tenga que frenar bruscamente. En estas situaciones se nota seguro, aplomado y da muchísima confianza, llegando a alcanzar velocidades prohibitivas con mucha facilidad. También se agradecen los enormes espejos en autopista, ya que permiten ver perfectamente todo lo que ocurre detrás. 

En ciudad tampoco plantea problemas, pudiendo además forzar el modo eléctrico a través de un botón, que permite recorrer dos kilómetros.  Audi dice que se pueden recorrer 3 km, pero yo no fui capaz de llegar hasta dicha cifra, con la batería completa. Aquí, me di cuenta de una cosa. Al frenar, llegaba un momento que daba como un pequeño tirón, como si de repente frenara demasiado. En el primer recorrido del pedal del freno, el coche utiliza la mecánica eléctrica para reducir la velocidad (aprovechando para funcionar como generador de electricidad y cargar la batería), pasando a usar el sistema de frenos si se necesita mayor deceleración. Esto no lo note en autopista al circular a altas velocidades, pero en ciudad si lo note y me resulto bastante incomodo. No fui capaz de frenar sin que ese tironcito se produjera. También dicen que puede alcanzar velocidades de 100 km/h con el motor eléctrico, algo que yo no conseguí. Solo fui capaz de ver los 70 km/h antes de que saltara el motor de gasolina. 


Pudimos probarle tanto en carretera de curvas como el caminos de tierra, y la verdad es que en la primera situación es un "desparrame". La masa del coche se hace notar, con unas inercias enormes que mueven la carrocería mucho, haciéndote levantar el pie. No es que el Q5 no pueda, va sobrado para esas situaciones, simplemente que tu confianza va mermando en cada curva con el bamboleo de la carrocería y unos asientos que no recogen mucho en los virajes. En cuanto a circular por caminos de tierra, mejor con pocos agujeros y más bien lisos, ya que el peso vuelve a notarse y su altura al suelo no es mucha, rozando los bajos bastante rápido. Es divertido hacerle correr y utilizar las inercias para cruzarle, pero si aparece algún hoyo en el camino, las reacciones ya no son tan divertidas. 

Para ser el primer híbrido es bastante conseguido, es cómodo, la entrada en funcionamiento del motor de combustión apenas se nota y cuando funcionan en conjunto el empuje es bastante bueno. Lástima que el motor eléctrico asista tan poco al de gasolina. En la prueba el ordenador estuvo marcando entre 7 y 7,5 litros de media, no esta mal para el peso del coche y el caballaje disponible, pero si el propulsor eléctrico estuviera más presente quizá se podria rebajar esa cifra. 





Agradecemos toda la colaboración y ayuda prestada desde Audi Retail Madrid S.A.
Para poneros en contacto podéis visitar la pagina web del Audi Center de Las Rozas o la pagina oficial de Audi Retail Madrid S.A.

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