Prueba nuevo Audi A3

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Desde septiembre, está disponible el nuevo Audi A3. Aparecido allá por el año 1.996 (creo recordar), ha sido uno de los mayores éxitos de Audi. Para esta nueva generación, la tercera, cambian muchas cosas. Nueva plataforma, nuevos tren de rodaje, empleo de tecnología de construcción ligera, nuevos motores...  por ello nos pusimos en contacto nuevamente con Audi Retail Madrid, para que nos dejara probar el nuevo modelo.

Como adelanto, si no supiera todo lo que cambia en el coche, diría que se trata de una simple evolución. De un lavado de cara del A3 que recorría nuestras calles hasta ahora (y que siguen haciéndolo, claro). Estéticamente decepciona. Es continuista. Muy continuista. Cierto es que el frontal es muy bonito, y con el nuevo capo le da un aspecto más deportivo. Pero el resto del coche es muy parecido a la segunda generación. Apenas llama la atención circulando por la calle.

Lo que si que cambia es el salpicadero, totalmente nuevo. Aunque mantiene cierto detalles del modelo anterior, como el mando del cambio o los elevalunas. Detalles que no empañan la calidad del coche, que si soy sincero, me parece más alta que en el Mercedes Clase A. Aunque hay un claro racaneo en los aireadores, de tacto endeble y con plásticos con rebabas. 

El modelo que nos dejaron, estaba equipada con el acabado Ambition, es decir, el acabado deportivo. Además, y para más interés, montaba la nueva evolución del 2.0 TDi que alcanza los 150 CV. 

Este acabado incluye climatizador, sensores de lluvia y luces (que funcionan muy bien), asientos deportivos, aplicaciones de aluminio, escapes cromados, tren de rodaje deportivo y el Audi Drive Select. Por supuesto cuenta con siete airbags, que incluye uno de rodilla de nuevo desarrollo, distribución electrónica de la frenada EBV y bloqueo del diferencial EDS. 

Como viene siendo habitual, la postura al volante se encuentra muy rápido, con un salpicadero que queda algo bajo, permitiendo buena visibilidad. Los asientos contaban con apoyamuslos regulable, muy recomendable, ya que permite alargar la banqueta consiguiendo mejor posición y más comodidad. 
El tacto general del coche es muy bueno, aunque nuevamente, tengo la sensación de que es una simple evolución. Recuerda a la anterior generación en todo. Tacto de los pedales, volante, suspensiones... y esto no es algo malo. La anterior generación ya era un gran coche. 

De todos los modelos con los cuatro aros en la calandra que he tenido la oportunidad de conducir, es el menos filtrado. Es el que más trasmite y el que más me gusta en cuanto a tacto. La dirección trasmite y es bastante precisa, las suspensiones son firmes, pero no dejan de ser cómodas y l,os pedales, a pesar de que pierde el acelerador de compás, están bien situados y tienen la dureza justa. 

Se puede ir rápido (mucho) sin sustos y de manera muy sencilla, se "deja hacer". Funciona también bastante bien el diferencial EDS, el coche apenas subvira pudiendo tomar las curvas realmente rápido. Además, no se nota su funcionamiento. Recordar que no es un diferencial al uso, sino un sistema que utiliza los frenos para corregir el subviraje. Aún y así, simula un diferencial bastante bien. 

Lo que más me gustó del coche, fue el motor. He tenido el gustazo de probar todas las versiones de este 2.0 TDi, el primero con bomba inyector y 140 CV, el siguiente que paso a usar inyección por rail común y 143 CV y este último, también con rail común pero 150 CV. Empuja desde apenas 1.300 rpm con muchas ganas. Es posible estirarlo hasta más allá de las 4.500 rpm, hasta casi 5.000, pero no merece la pena. Cambiando a 3.000 rpm puedes ir ligerito sin que se dispare un consumo. Por cierto, un consumo muy bajo. Con 20 euros de diésel normal, pudimos recorrer cerca de 400 km. 

Estuve "jugando" con el Audi Drive Select, que gracias a que montaba el MMi radio con MMi touch, que no es más que una rueda para el manejo del sistema multimedia, contaba con un modo más, el Individual. En total, son Auto, Efficiency, Confort y Dynamic. El Individual solo con MMi. Estos modos afectan al motor, la dirección, climatización y en caso de equiparlo, a la suspensión regulable y al cambio automático. No era el caso, así que solo dirección y motor. 

El Auto, el sistema adapta el funcionamiento a los requerimientos del conductor y apenas se notan los cambios. En Dynamic, la dirección se endurece claramente y el motor responde antes. En cuanto a Efficiency, la dirección es algo más blanda y la asistencia solo funciona cuando se requiere para ahorrar, el motor siempre funciona de la manera más eficiente y en el cuadro de mandos, contamos con indicador de marca idónea. Si le hacemos caso, estaremos cambiando de marcha antes de llegar a las 2.000 rpm, sin que la respuesta del motor se resienta y con los menores consumos. En confort, se busca la máxima comodidad, con una dirección muy blanda (no me gusto nada de nada) y el motor entrega la potencia de una forma más lineal. Finalmente, el Individual, que puedes configurarlo como quieras, y que fue el que termine usando como "estándar", programando el motor en Auto y la dirección en Dynamic. 

La mejora del coche es importante, principalmente en cuanto a calidad, muy alta, a tecnología y conectividad. Lo que más me gustó, sin duda fue el motor. Con empuje en toda la gama de revoluciones, dando la impresión de contar con más de 150 CV, pero con unos consumos ridículos. 

Si te gusta el nuevo A3, te recomiendo sin duda el motor diésel de 150 CV y el acabado Ambition. A mi me ha convencido, a pesar de su estética y de algunos detalles, como el reproductor de CD en la guantera. 

¿El precio?, 29.100 euros sin extras, como las llantas que monta nuestra unidad, valoradas en 295 euros o los faros de xenón plus con luz de día LED, también equipados en la unidad probada y que llegan a los 1.140 euros. 





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