Prueba: BMW X6 xDrive30d

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Un nuevo modelo pasa por Sobre Ruedas FM. En esta ocasión ha sido el BMW X6 xDrive30d, el modelo más básico de la gama, que monta un seis cilindros diésel de 245 CV y que el concesionario Movilnorte ha puesto a nuestra disposición.


El BMW X6 es un modelo que lleva cierto tiempo en el mercado, pero que a simple vista no se le nota. La imagen sigue dando la misma impresión que el primer día, se ven muchísimos por la calle para el precio que tiene adquirir uno y que en la versión probada es de 72.900 euros sin extras y sigue siendo un modelo tan deseado como el día en que se lanzó.

Cuando salió al mercado rompió moldes, tomando como base el X5, pero luciendo una linea más deportiva, mezclando un crossover con un coupe. Pero rompió moldes porque se trataba de un modelo de BMW, una marca que cada modelo que saca crea expectación, ya que el concepto lo inició Ssangyong, que no fue más allá por eso, porque era un SSangyong. BMW es diferente.

No por ello voy a criticar a la marca o al modelo, ni mucho menos. Si BMW consigue este efecto es porque se lo ha ganado. Aquí no se regala nada y a este tipo de marcas un fallo les pesa más que a cualquier otra. Así que vamos a comenzar con el coche, un coche cedido por el concesionario Movilnorte, situado en Majadahonda, Madrid, para que pudiéramos probarlo.


Por norma general, cuando voy a realizar una prueba procuro informarme antes del modelo en cuestión. Me descargo el dossier de prensa del coche, visito algunas publicaciones en internet para leer sobre sus opiniones e incluso visito algún foro para conocer lo que dice la gente, todo con la intención de tener el máximo de información y saber, hasta cierto punto, a que me voy a enfrentar. En esta ocasión lo hice al revés. Me acerqué a probar el coche sin haberme informado en absoluto, en la máxima desiformación. Solo sabía que iba a conducir un BMW X6. Esto fue motivo de algunas sorpresas al llegar a casa y proceder a la búsqueda de info. Pero vayamos por partes.

Comentar que la linea del coche nunca me llamó especialmente la atención, siempre he preferido el X5 en lugar del X6. El frontal, compartido por ambos me parece lo mejor del coche. Tiene personalidad y es 100% BMW, pero la caída del techo en la parte trasera es lo que siempre me ha chocado un poco. No he conseguido nunca terminar de "digerirlo".

Es un coche grande, aunque es algo que no se nota, parece más pequeño. Aún y así, su longitud alcanza los 4.877 mm, la anchura llega hasta los 1.983 mm y la altura es de 1.699 mm. Se nota en el habitáculo, que resulta amplio y cómodo. Los materiales empleados no decepcionan, siendo de calidad visual destacable al igual que al tacto. Sensación potenciada por el techo antracita que se ofrece en opción. Noté un pequeñísimo fallo en los acabados en la guantera, que cuando está cerrada tiene una cierta holgura. Si presionas sobre las tapas (se abren hacia arriba y hacia abajo) ceden, pero no en exceso. Debido a su altura respecto al suelo, puede resultar un poco incómodo acceder al coche. Al abrir la puerta, el volante se retira eléctricamente para facilitar la entrada y al cerrar la puerta y conectar el encendido, retorna a su posición.


La postura es bastante deportiva para el tipo de coche que es. Es fácil ponerse cómodo, con regulación eléctrica tanto del volante como del asiento, aunque éste no tenía regulacion lumbar, pero no resultó un problema. Además, los asientos, y esto es algo que conocí al llegar a casa, eran los deportivos ofrecidos en opción, que contaban con regulación de la longitud de la banqueta, lo que ayudaba más todavía a conseguir una buena posición.

Antes de iniciar la marcha, tenemos que hablar de lo escondido bajo el capó. Se trataba del motor más pequeño de la gama, pero no por ello el peor. Era el seis cilindros en linea de ciclo diésel, con 2.993 cc que genera 245 CV a 4.000 rpm acompañados de un par que alcanza los 540 Nm entre 1.750 rpm y 3.000 rpm. El cambio era el automático Steptronic de 8 relaciones, conectado al sistema de tracción xDrive de BMW con control dinámico de estabilidad DSC y control dinámico de tracción DTC.

Bueno, vamos a lío. Comenzamos saliendo del parking lógicamente despacio. El coche a esta velocidad muestra buen tacto, un funcionamiento muy suave, lineal. Sin que fuera un problema grave o incómodo, durante los primeros metros no conseguí iniciar la marcha de una manera suave. Daba la impresión que el convertidor de par resbalaba un poco más de lo deseado. Puede que fuera por falta de conocimiento del coche, porque en las siguientes ocasiones no tuve problema. El tacto de la dirección, accionada mediante el volante "M" ofrecido en opción me gustó mucho en los primeros metros. Algo que se fue reforzando a lo largo de los kilómetros que recorrí con el coche. Decir antes de seguir, que el volante "M" me pareció de los mejores que he podido manejar. Tiene un buen diámetro, y un grosor del aro tirando a generoso, con un tacto del cuero sensacional y ligeramente acolchado. Perfecto. Además, y esto es algo que ya no se encuentra, la asistencia es la justa. El volante se mueve cuando pasas por terreno roto y notas todo lo que ocurre entre el asfalto y las ruedas.


A baja velocidad el coche es cómodo. Mucho. El motor no vibra, apenas suena... muy refinado. Se nota en todo momento, pero no molesta nunca, en ningún momento. No hay ruidos parásitos y la sensación de calidad es la nota predominante. Animamos el ritmo, y el motor hace gala de su elevado par y su potencia, que a pesar de tener que mover un coche que no es ligero, no parece tener problema, ofreciendo empuje pero con una suavidad que resultaba adictiva. Sobre todo si aceleraba suavemente desde bajas vueltas, disfrutando del empuje y del suave funcionamiento del seis cilindros en linea. No sé que tendrán estos motores, pero me encantan. El cambio intercambia marchas sin tirones, sin molestias. No se nota en ningún momento. Sí me resultó lento en un par de ocasiones, pidiendo aceleración desde bajas vueltas, pero es algo que he notado en muchos cambios así que no es nada del otro mundo. Si lo manejamos desde las levas sí se nota un ligerísimo tirón, pero resulta rápido y ese tirón le da cierto tacto deportivo. Además, obedecía más de lo que me esperaba.

Nuevo aumento de ritmo y nueva sorpresa. Es ágil, muy ágil para su tamaño. Al llegar a casa me fijé expresamente en sus datos técnicos, y cuando vi que pesaba 2.150 kg la sorpresa fue mayor. En ningún momento me dio la impresión de ser tan pesado. Las trazadas no planteaban problemas y la dirección respondía perfectamente. No se notaban inercias excesivas y el ritmo puede ser realmente rápido si la carretera está en condiciones, algo que no nos ocurrió. Otra cosa que también fue motivo de sorpresa al llegar a casa fueron las llantas que equipaba el coche. Se ofrecen en opción, son de aleación ligera de 20 pulgadas y montaban unos enormes neumáticos de 275/40 delante y 315/35 detrás. A todas luces innecesarios y desmesurados para la potencia del coche, pero que resultaban unos aliados a la hora de ir rápido a pesar del asfalto húmedo. En un momento le busqué un poco las "cosquillas", pero el coche resultó totalmente neutro. Las electrónica hizo su trabajo de una manera "invisible", solo desvelado por el testigo de la instrumentación y la carrocería no se inclinó prácticamente nada.


La estabilidad es realmente buena para tener el centro de gravedad tan alto. Hubo un momento que tuve que mirar el velocímetro al ver pasar los coches por mi derecha demasiado rápido. Y ciertamente, la velocidad era elevada. Más de lo que marcaba la señalización, pero el coche no parecía afectado, no había sensación de ir excesivamente rápido. Se nota que el chasis está diseñado para digerir mucha más potencia. En cuanto a los frenos... sin problema. Funcionaron perfectamente, aunque es cierto que no les pusimos a prueba en exceso.

En un par de ocasiones pudimos probar la cámara de marcha atrás, que funciona muy bien y que resulta casi vital debido a lo nefasto de la visión por el retrovisor interior. No se ve absolutamente nada por lo inclinado de la luneta trasera. No sé para qué lo montan cuando es claramente prescindible.

Siempre me he mostrado un poco escéptico en cuanto a este tipo de coches. No les encuentro la lógica a los todo terreno que no están preparados para circular por un sito que no es asfalto. Porque a pesar de que no lo probé en tierra, sé de sobra que no le gusta circular por ahí. No obstante, y tras haber podido probar el X6, empiezo a mirarle con otros ojos. Incluso empiezo a verle cierto atractivo...

Actualmente seguimos en conversaciones con Movilnorte, con la intención de ponernos al volante del nuevo BMW Serie 3, modelo que he tenido la oportunidad de probar en casi todas sus generaciones (menos el E21 y el E30). Estoy ansioso por conducir al recién llegado, aunque esto es otra historia que ya os iremos contando.





Agradecimientos a Movilnorte y Álvaro del Romero, responsable CRM por la ayuda prestada.

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