Prueba: BMW 316d Essential Edition

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Nuestro colaborador Movilnorte nos ha cedido para probar el nuevo BMW Serie 3. Un coche que tenía ganas de conducir desde que vi las primeras imágenes oficiales, y que en esta ocasión tiene otro aliciente, y es que se trata del acabado Essential Edition con el motor diésel de 116 CV, que se acoge al Plan Pive.

BMW es famosa por la deportividad y calidad de sus modelos, y en el Serie 3 encuentras al "niño mimado" de la marca. Es el pilar de sus ventas, que a pesar de su precio no son bajas, y un modelo clave en su estrategia comercial. Por eso no era extraño la expectación creada el día que presentaron la actual generación. 

Al tenerlo en frente te das cuanta realmente de los cambios. Y si tienes, como fue nuestro caso, al modelo anterior para compararlo, el contraste el mayor. El frontal cambia por completo, tomando un aspecto más agresivo y a mi parecer, mucho más bonito que el anterior si lo comparamos con la berlina ya que el coupe tenía su propio frontal. Lo que menos me gusta es la zaga, que se parece en exceso al Serie 5. Para algunos esto es un revulsivo, para mi una pega. 

El modelo que hemos probado, el BMW 316d Essential Edition, se trata de una versión muy equipada que la marca oferta con un buen precio, algo más de 27.000 euros. Para ser un BMW no esta mal y si tenemos en cuenta el equipamiento incorporado el precio es bastante bueno. 

De serie, el coche cuenta con llantas de aleación de 17 pulgadas estilo "393" calzadas con unos desmesurados neumáticos de 225/50 (el 316d ofrece de serie llantas de acero de 16 con neumáticos 205/60), Bluetooth y puerto USB, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, navegador Bussines con pantalla fija de 6,5 pulgadas y tecnología Black Panel, volante de cuero multifunción, Brake Energy Regeneration (frenada regenerativa), arranque sin llave "Comfort Go" y el Driving Experience Control con modo Eco Pro. 

La verdad es que no esta nada mal, aunque hay cosa que tienen sus pros y sus contras, al menos para mi. Pero no adelantemos acontecimientos y vayamos a la prueba en sí. 

Al sentarme en el asiento tuve un sensación un poco extraña. No era lo firme que me esperaba y al apoyar la espalda note como si el asiento se hundiera, como si tuviera muelles como en los colchones antiguos. No resulta incomodo, en ningún momento, pero la sensación en el momento me llamo la atención. Hay que decir, que una vez puestos en marcha, el asiento sujetaba perfectamente y era tan cómodo como me esperaba, pero luego os lo cuento mas detalladamente. 

Al fijarme en el volante me di cuenta de que tiene un diámetro respetable. Por lo general es algo normal en la marca en sus versiones digamos, modestas. Según subes de categoría y precio, el volante reduce su tamaño y aumenta el groso del aro, que por otra parte, en el coche que nos ocupa era correcto. 

Todo el salpicadero es nuevo, mucho más atractivo que el anterior Serie 3, que resultaba un tanto espartano. Es bonito y tiene un aspecto bastante deportivo, pero nuevamente tuve opiniones encontradas. Me explico. Los acabados no tienen reproche, son muy buenos y los materiales de la calidad que se espera en un BMW. Pero su aspecto no daba la impresión de la esperada calidad, tenían muchos brillos. Es posible que fuera motivado por ser la versión más baja de la gama en cuanto a motorizacion o al poco kilometraje del coche (350 km cuando lo devolvimos) y repito, la calidad era más que sobrada, pero no me parecieron plásticos dignos de un BMW. Si hubiera sido el salpicadero de un Citröen (por ejemplo) os estaría diciendo que la calidad es soberbia, pero no para un BMW. Por supuesto y como siempre, esto es una opinión personal que posiblemente a ti, que estas leyendo esto, no te parezca lo mismo. 

Los elementos decorativos de color plata es plástico de buena calidad, pero note algunas rebabas y un cierto crujido si forzabas un poco la pieza, así que nada que reprochar puesto que en situaciones normales no hay ruiditos en el interior, demostrando su buen ajuste. 

Lo que no me gusto nada es el navegador. Es cierto que es grande, a color y su visión es de las mejores por posición y calidad de imagen. Pero su integración en el salpicadero no esta bien resuelta. Parece puesto de cualquier manera encima de los aireadores. 

Bien, ahora si comenzamos a movernos. El tacto general a baja velocidad es bueno, con un motor suave y unos pedales con tacto firme y dosificables. El cambio tiene un tacto bastante duro. Tienes que mover la palanca con decisión, pero es algo normal en los BMW debido a su sistema de accionamiento. No obstante, los recorridos son muy cortos y las marchas engranan perfectamente. Las suspensiones son cómodas pero sujetan bien la carrocería. La direccion es muy directa, una simple insinuación y el coche cambia de dirección. 

Si avivamos el ritmo encontramos que el motor, con 116 CV y 260 Nm de par responde bien. No es el más potente de la gama ni el más deportivo, pero para el común de los mortales sobra motor. Mueve el coche son cierta soltura y las recuperaciones no son malas, pero si queremos movernos de forma alegre, es mejor llevar el motor por encima de las 2.000 revoluciones. Es posible que las relaciones del cambio fueran un poco largas en busca de reducir el consumo y tuvieran cierta culpa. Es un buen motor, se nota los dos litros de cilindrada que tiene aunque su consumo es muy bajo, con 4,5 litros anunciados por el fabricante, y unos 5-6 litros marcados por el ordenador. 

El curvas el coche no tiene problema. Tiene agarre suficiente gracias al gigantesco calzado que monta este Essential Edition. Con 225 mm de anchura y 116 CV bajo el pie derecho, no tendrás ni un solo susto ya que hay mucha goma en contacto con el suelo. Ni siquiera provocándole conseguí que hiciera cosas raras. Al contrario de lo que se suele decir de los coche de propulsión, éste lo puede conducir hasta mi abuela. A no ser que te pongas a hacer el tonto (literal), que entonces tendrás problemas con cualquier aparato con ruedas. 

A ritmo rápido, la dirección me gusto mucho al igual que las suspensiones. Muy rápida y directa, la dirección permite poner el coche donde quieras sin mayor problema y las suspensiones trabajan perfectamente en cualquier momento, sin machacar al pasaje ya que no resultan incomodas. Además, el interior no está aislado. El volante transmite, los pedales vibran y el motor se deja notar. Se nota que cuidan en BMW el placer de conducción. 

En fin, que el coche me gusto en general, como todos los Serie 3 que he tenido oportunidad de probar. Tienes pegas, por lo menos para mi pero no decisivas, y yo elegiría un motor más grande. Pero creo que lo mejor es probarlo y decidir por uno mismo, así que pasaros a ver a nuestro amigos de Movilnorte y preguntar por Álvaro. Decidle que vais de nuestra parte. 







Agradecimientos a Movilnorte y Álvaro del Romero, responsable CRM por la ayuda prestada.

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