BMW Driving Experience

By | 2:51 Comentarios
BMW Driving Experience, o como lo veo yo, una manera de "poner los dientes largos" a los fans y posibles clientes de la "Bayerische Motoren Werke"

BMW Driving Experience

BMW es una marca con talante claramente deportivo y dinámico, de eso no hay ninguna duda. Sus productos se jactan de ofrecer un gran placer de conducir, con la máxima tecnología, ahorro de combustible y los motores más potentes. Y no se les ha ocurrido mejor forma de presentar sus modelos y su tecnología que crear las "BMW Driving Experience", o para quien no sepa ingles, "Experiencias de conducción BMW". En ellas, además de presentarse la practica totalidad de la gama, se muestran a través de la práctica, como funcionan algunos de los sistemas más importantes en seguridad de sus coches, acompañado por unas vueltecitas en circuito a los mandos de uno de sus modelos y que te contamos en otro apartado, con la prueba en circuito del BMW 330d.

Existen varias "Driving Experience". Tenemos las " de concesionario" y las "de pago" que son la Driving Experience M y los cursos de conducción. Yo personalmente acudí a la primera de ellas, cortesía de nuestros amigos de Movilnorte, colaboradores de esta humilde web, que muy amablemente nos invitaron a pasar un domingo en el circuito del Jarama y disfrutar de la experiencia. Esta, consistía en una serie de ejercicios, todos con un BMW 118d, en los que poner a prueba sus sistemas. Ya os adelanto que fue muy divertido y además, instructivo.

Nos presentamos en el Jarama sobre las 13:30 bajo un calor abrasador. Esperándonos, todos en formación, casi al completo la gama "BMW M", comenzando por el M6 y terminando por el M135i, pasando como no, por el M5. No estaba lógicamente el M3, pues en breves aparecerá la nueva generación. El comienzo no podía ser mejor.

BMW Driving ExperienceBMW Driving Experience

Pasamos por la mesa para confirmar que habíamos llegado y nos dijeran cual es nuestro grupo y procedimos a tomar un refrigerio en el catering que BMW había dispuesto para después, salir a tostarnos al sol y poder repasar uno por uno, todos los modelos que la marca tenia expuestos en el paddock del circuito.

Destacar el nuevo BMW Serie 3 Gran Turismo, el BMW M6 y el BMW Serie 6 Gran Coupe, que se llevaron muchas atenciones por parte de los asistentes. Por mi parte, dirigí mi atención al nuevo BMW Serie 4. Era la primera vez que tenía uno delante y no pude evitar centrarme en él. Aunque esto lo dejo para otro apartado, pues dentro de unos días me pondré al volante de un BMW 420d Luxury Line que Movilnorte me tiene "reservado".

BMW Driving Experience Nos llaman para comenzar la "Experiencia BMW" y nos reúnen a todos en una sala donde nos dan un pequeño "briefing" para contarnos las bondades de los productos de la marca, darnos unas pequeñas pautas que seguir a la hora de manejar los vehículos y en definitiva, hacer un poco de publicidad de la marca que en el fondo es un poco de lo que va todo esto. Terminado el briefing, salimos al paddock dispuestos para el primer ejercicio, no sin antes bebernos la primera de muchas botellitas de agua que amablemente, habían colocado la gente del evento en las zonas donde se encontraban cada una de las pruebas (¡gracias!). Todo aquel que haya estado en el Jarama en pleno veranos y con el sol en todo lo alto, sabrá perfectamente lo que sufrimos aquel día. Espero que en las remodelaciones planeadas tengan en cuenta la poca sombre que hay en todas las instalaciones y el calor que se puede llegar a pasar...

Listos ante el primer de tres puntos, nos encontramos con un ejercicio sencillo, pero interesante. Se trata de una curva cerrada hacia la derecha con piso mojado. Y cuando digo cerrada, estoy hablando de una tipo horquilla. Desde lejos no parecía gran cosa, pero desde dentro te dabas cuenta de lo cerrada que era. Teníamos que atacar dicha curva en dos ocasiones. La primera con todos los controles electrónicos conectados, la segunda, totalmente "a pelo". Justo en medio de la curva, hundir el pedal del gas a fondo en ambas ocasiones. Para realizar la prueba, contábamos con un BMW 118d con cambio automático.

La primera de las ocasiones, con todos los controles activados, el coche sale de la curva como si nada. La electrónica salva la situación, lanzando el coche hacia delante como alma que lleva el diablo. En la segunda para las cosas cambian un poco. Aquí, sin electrónica que intervenga, el coche se puso completamente de lado con cierta violencia, perdiendo el control y dando un giro de casi 180º.

BMW Driving Experience

El fin de esta prueba, como ya imagináis seguramente, es demostrar la utilidad y el funcionamiento de las asistencias a la conducción, en este caso el control de tracción y estabilidad, y dejar claro que pueden salvarte el pellejo en situaciones limite. Para que os hagáis una idea, yo no quito nunca los controles cuando realizo alguna prueba y mucho menos, rodando por vías públicas. Siempre es bueno contar con "Ángeles de la Guarda". Recomiendo encarecidamente tenerlos siempre conectados. Ahora, en circuito es otro cantar.

Terminado todo el grupo de hacer la prueba, nos dirigimos a la siguiente zona, no sin antes terminar otra botellita de agua. Deberían ser más allá de las 14:30 y el sol era casi insoportable. En esta ocasión, teníamos ante nosotros una pista de frenado asimétrico. Esto es, una zona de asfalto donde la mitad cuanta con muy poca adherencia y la otra mitad se encuentra en condiciones normales. Para simularlo, mojaron una parte de la calzada por donde teníamos que pasar, dejando la otra mitad seca. El ejercicio consistía en llegar acelerando y cuando pisáramos el agua con todas las ruedas de uno de los lados del coche, pisar el freno a fondo y ver lo que ocurría, poniendo a prueba el sistema ABS. Al igual que la primera parada, se realizan dos pasadas, con y sin controles electrónicos activados. Aquí hay que hacer un inciso, ya que el ABS no se puede desactivar en ningún modelo de calle, para lo que hicieron una curiosa chapuza sacando por el salpicadero un interruptor que permitía apagarlo.

Decir que nuevamente, las asistencias te salvan limpiamente del percance. Con todo activado unicamente surgen unas vibraciones y ligeros ruidos provenientes de las ruedas y los frenos, que denotan la actuación de la electrónica y que no hace otra cosa, que mantener el coche recto sin perder la trayectoria pudiendo además, controlar la situación en todo momento. por el contrario, con el sistema apagado, la tragedia está servida. El coche pierde el control y comienza una deriva hacia el lado que no tiene adherencia, que en nuestro caso no pasa de una situación divertida, pero que en carretera puede suponer todo lo contrario, con daños personales incluidos.

BMW Driving Experience

Tras estas dos primeras "estaciones", donde se pone de manifiesto el servicio que realizan los asistentes electrónicos, la tercera zona era un autentico juego con el único fin de divertir al personal. Lo denominaban "Rat Race" y no era ni más ni menos que un carrera al estilo "el ratón y el gato", un cara a cara. Con dos coches iguales, colocados en paralelo, ambos BMW 118d con cambio automático, se simulaba un circuito con forma de ocho, pero sin llegar a cerrarse en el medio. Cada coche inicia la marcha en sentido contrario a su competidor y tras dar una vuelta había que salir del coche y pasar por una célula fotoeléctrica para establecer un tiempo. Se se tiraba un cono, se quedaba descalificado. En mi caso, debo confesar que perdí. Mi compañero, Daniel Gutierrez, autor de algunas de las fotos que ilustran este reportaje (y de la galería), fue más rápido que yo. Así que lo celebramos con un refrigerio en el catering mientras nos tocaba el turno para el colofón del día... probar el BMW 330d en el trazado madrileño. Aunque esto lo tenéis en nuestro apartado de pruebas.

Para terminar, felicitar al equipo que se encargaba de dirigir el evento, las BMW Driving Experience, por su educación y simpatía. Todo fue muy agradable y entretenido, con monitores muy cercanos y amables. Un diez para la organización.




0 comentarios: