Delahaye USA Pacific

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Si en el mundo del motor hay algo claro, es que vende casi tanto (o más) una estética espectacular, que la técnica. Aunque cuando se juntan ambas cosas, la cosa se torna imposible de parar. Por ello, no me extraña que algunos quieran resucitar modelos como el Bugatti 57 SC Atlantic, para mi, el Bugatti más bonito de todos los tiempo.

Delahaye USA Pacific


Delahaye USA lo ha vuelto hacer. Su última creación es un espectáculo digno de un museo. Sobre todo cuando se trata, y siempre según la marca, de un homenaje a ese mítico automóvil diseñado por el hijo de Ettore Bugatti, Jean. Me refiero al Bugatti 57SC Atlantic, del que tan solo se construyeron tres unidades, que ascienden a cuatro si contamos el prototipo previo del que no se sabe nada, ni su paradero. Dicho homenaje se llama Delahaye USA Pacific y es casi calcado al mencionado Bugatti de finales de los 30.

El Bugatti 57 SC es una joya de la automoción, del que actualmente solo quedan dos unidades tras el accidente ferroviario que destruyo una de ellas en los años 50. Una, de color negro, está en posesión del modisto Ralp Lauren, el otro de color azul, era propiedad del doctor norteamericano Peter Williams y fue subastado por la escalofriante cifra de más de 30 millones de dolares (nunca trascendió ni la cifra exacta ni el comprador). Esto hace que sea complicadillo hacerse con uno, así que Delahaye USA te lo pone un poquito más fácil.

No se trata de una réplica del modelo de 1.937, sino de una recreación moderna. Bajo su escultural carrocería (así me lo parece) fabricada con fibra de carbono y fibra de vidrio, el Delahaye USA Pacific esconde un chasis tubular de acero con una distancia entre ejes diez centímetros más amplia que la del modelo original. Con ello también se consigue un habitáculo más amplio.

Delahaye USA Pacific

El motor es un V12 de BMW con 4.988 centímetros cúbicos (M70B50), acoplado a una caja de cambio automática de cuatro velocidades también BMW con control electrónico (4HP24). Delante, monta un eje tubular y atrás equipa un eje Ford con diferencial de nueve pulgadas.

Para su interior también se ha mantenido cierto parecido con el modelo original, con un gran volante de madera con radios metálicos y una larga barra de dirección, madera por doquier, tapicería de cuero "flexible", moqueta procedente de Mercedes, elevalunas eléctricos, dirección asistida y aire acondicionado. En cuanto a los asientos, cuenta con estructura tubular de acero inoxidable y para su diseño se han inspirado en los equipados por el Bugatti 57SC Atlantic de Ralph Lauren. Más que inspirar, son una copia.

Se han invertido cuatro años en su desarrollo y parecen bien invertidos. El coche es espectacular, destacando las doce salidas de escape, las típicas crestas de la carrocería o las curvas de todo el conjunto. No es un bugatti 57SC Atlantic y tampoco lo pretende si hacemos caso a las declaraciones de la marca, pero merece un reconocimiento por lo logrado de su aspecto. Una pena algunos aspectos como la caja de cambios de cuatro velocidades.






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