40 años del Skoda RS

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La competición es casi vital para los fabricantes. En ella se pueden experimentar nuevas ideas, poner a prueba las ya consolidadas y además, ganar prestigio de cara al gran público, haciendo pleno uso de la celebre frase "gana el domingo y vende el lunes". Y es así para la practica totalidad de las marcas. Incluso marcas como Skoda, quien durante los años 70 produjo uno de los coches que más prestigio le ha dado, el Skoda RS.

Skoda RS 180/200

RS son unas siglas que independientemente de la marca que las use (leáse Ford o Renault a parte de Skoda) siempre vienen acompañadas de cierto grado de deportividad, más o menos según la marca o el que coche que las luzca. En el caso de Skoda, la historia viene de atrás, de los años 60, cuando Skoda lanzó el 110, un coupe con motor de 1,1 litros y 64 CV.

Pronto se colocó como un coche deportivo y del agrado de muchos aficionados que empezaron a prepararlo para correr en rallyes, así que Skoda se apuntó a la iniciativa y creó en 1.972 el 120 Rally, para dos años más tarde lanzar dos de nuestros protagonistas, los 180 RS y 200 RS (foto de arriba).

Tomando como base de partida el 120 Rally, los Skoda 180 RS y 200 RS estaban pensados para competir en carreras internacionales y además, poder batir a uno de los coches más populares y eficaces de aquella época, el precioso Alpine A110.

Skoda RS 180/200

Tardaron unos siete meses en desarrollar tres de estos bólidos de carreras, un 180 RS y dos unidades del 200 RS, compitiendo de manera oficial en junio de 1.974 y representando la entrada oficial de la marca en la competición de más alto nivel.

Durante el desarrollo se hicieron muchas modificaciones al Skoda 120 Rally y también se barajaron muchas otras posibilidades, como cambiar el motor de lugar o incluso si trabajarían o no con Tatra. Para que os hagáis una idea del interés de Skoda con estos coches, emplearon un vetusto modelado por ordenador para calcular y comprobar los cambios en el centro de gravedad de algunas ideas. ¿Os lo imagináis?

Para el Skoda 180 RS se partió del motor de 1.300 cc que la marca tenía y se subió la cilindrada hasta los 1.771 centímetros cúbicos, suficientes para lograr 154 CV a 6.250 rpm. En el caso del 200 RS, se partió de un 1.500 centímetros cúbicos para lograr 1.997 capaces de entregar 163 CV a 6.000 rpm gracias a dos carburadores Weber. El cambio por su parte era manual y desarrollado en colaboración con Porsche.

Skoda RS 180/200

Evidentemente, sufrieron cambios estructurales, en suspensiones y en frenos, aunque montaban discos delanteros Girling y unos tambores de serie modificados en el eje trasero. La carrocería también se modificó ensanchando ejes y creados entradas de aire adicionales para la refrigeración.

No obstante, todo el esfuerzo de Skoda no sirvió para nada, porque no pudo homologarlos para competiciones internacionales, así que solo se emplearon en campeonatos locales con algunas victorias y buenos resultados, aunque por lo general tras el Alpine A110. Por ello, y con las miras puestas en campeonatos internacionales se pusieron manos a la obra y crearon el Skoda 130 R, uno de los coches más exitosos de su época, conocido como el "Porsche del este" (foto de abajo).

Nació justo un año después de los Skoda 180 RS y 200 RS, tomando toda la experiencia adquirida con estos como base de partida. Con esta nueva maquina, se centraron mucho en la reducción de peso, fabricando el capó, el techo y las puertas con aluminio, mientras que para el capo trasero y el spoiler trasero, así como las aletas delanteras y el faldón delantero empleaban fibra de vidrio para su fabricación. Incluso las ventanas del llamado "Tipo 735" se vieron afectadas por este trabajo de aligeramiento, usando un material llamado Makrolon para las traseras.

Skoda 130 RS

También se trabajó en los frenos, que no eran lo mejor de los Skoda 180/200 RS, aunque seguía manteniendo los tambores traseros. Se modificó así mismo la carrocería, con rudimentarios elementos aerodinámicos y nuevas entradas de aire frontales para el radiador, que paso de estar atrás a ocupar el lugar bajo el capó delantero, lo que a su vez provocó que se cerraran las entradas de aire que tenían las aletas traseras.

Usaba un motor de 1.300 centímetros cúbicos de 140 CV a 8.600 rpm, encargado de mover algo más de 700 kg, que según reglajes, podía lanzarlo hasta los 220 km/h. Nada mal para un pequeño cuatro cilindros de 1,3 litros.

Con este si se consiguieron mejores resultados en el Grupo A2, aunque hay un poco de polémica de la época, porque el Grupo A2 requería 1.000 unidades en 12 meses y se comenta que Skoda nunca llegó a producirlo, aunque Skoda dijo en su día que fueron a parar al cuerpo de policía...

Skoda 130 RS

El Skoda 130 R estuvo corriendo hasta entrados los años 80 y se considera una leyenda del automovilismo checo y uno de los coches que le dieron a la firma el pedigrí deportivo del que tanto presume hoy con sus RS actuales.

Indispensable la competición para las marcas, y casi obligatoria desde el punto de vista de los aficionados. El automóvil empezó compitiendo y seguramente, termine compitiendo. Aunque espero que ésto nunca ocurra.





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