MG J2 Roadster 1.933

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Vamos a seguir con el tema de los descapotables, descapotables digamos, especiales. Lo que ahora os traigo no es precisamente un coche de fin de semana, sino de mañana de domingo soleado y carreteras llanas con buenas curvas. Se trata de un MG J2 Roadster de 1.933.

MG J2 Roadster 1.933

El MG J2 Roadster representa la idea de coche deportivo "asequible" que se tenía en la década de los 30. Es justamente este tipo de coche, los que volvieron locos a los estadounidenses residentes en Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial y provocaron la llegada de muchos otros, ya fueran extranjeros o americanos. De echo, este tipo de coches son los culpables de la existencia del Corvette, que era la versión americana de los roadster ingleses durante los años 50.

Los MG de la Serie J establecieron un look que fue la seña de identidad de los modelos de la Morris Garage hasta los años 50, además de ser también la idea que se tenía sobre los roadster ingleses durante el mismo periodo. Del MG J2 Roadster se fabricaron unas 2.086 unidades entre 1.932 y 1.934, y actualmente es posible hacerse con uno por algo menos de 30.000 libras (unos 37.600 euros aproximadamente).

Tenía un pequeño motor de 847 centímetros cúbicos repartidos entre cuatro cilindros en línea que ya usaban los Morris Minos y los Wosseley 10. Generaba unos escasos 36 CV y podía lanzar al pequeño biplaza hasta los 105 km/h de punta, llegando hasta los 132 km/h con modificaciones de poca importancia.

MG J2 Roadster 1.933MG J2 Roadster 1.933

A la hora de hacerse con uno de estos coches como el MG J2 Roadster de la imágenes, que será subastado por RM Auctions dentro de poco, hay que tener en cuenta que su mantenimiento y su conducción son un poco particulares.

Por ejemplo, la caja de cambios no tiene sincronización en ninguna de sus cuatro relaciones, lo que obliga a recuperar la maniobra del "doble embrague" para insertan las marchas. Y nada de mover la palanca de manera rápida y brusca, lo único que conseguirás en el mejor de los casos es una rascada de espanto. Otra de las cosas que lo hacen diferente a la hora de conducir son los frenos, de tambor en las cuatro ruedas accionados por cable, lo que provoca una frenada no precisamente instantánea, sino todo lo contrario. Podemos seguir que su dirección no está asistida, aunque con 710 kg de peso no creo que sea mucho problema. Una de las cosas particulares de los MG J2 Roadster y todos los que monten el mismo motor es que su cigüeñal solo tiene dos apoyos, haciendo que sea  fácil su rotura en aceleraciones bruscas y sin miramientos.

Si hablamos de su mantenimiento tenemos que destacar la ausencia total de piezas de repuesto, por lo que tendremos que buscar en ferias, especialistas e incluso pedirlas de encargo. Además, las ruedas son muy especificas y difíciles de encontrar, hay que buscar un taller que sepa tocar este tipo de motores, etc...

No es un coche rápido, pero en carreteras de curvas con pocas pendientes (mejor sin pendientes a poder ser), seguramente disfrutareis muchísimo de la conducción. Una conducción pura y a la antigua usanza.




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