Cosmotron. Regreso a los '60

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Sorprendente. Genial. Único. El Cosmotron nos devuelve a la era aeroespacial, a los años de los viajes al espacio y a los prototipos inspirados en los cohetes con los que nos deleitaron los fabricantes americanos en la década de los 60.

Cosmotrón

Cosmotron. Dilo en alto y mira las fotos. Cosmotron. Sinceramente, no puedo parar de hacerlo. Estoy como se dice vulgarmente, alucinando en colores. Quiero uno igual, y lo quiero ya. Es una de las creaciones más conseguidas de los últimos años y lo ha hecho un tipo en su garaje.

Es curioso ver como en muchas ocasiones, las customizaciones más extremas y las mejor realizadas, suelen ser aquellas que se hacen en el garaje de casa. Si bien es cierto que hay que tener conocimientos sobre lo que se está haciendo, cuando leáis de donde sale todo lo que se ve en las fotos lo mismo os entran las ganas de montaros uno en el garaje de vuestra casa, pero antes de que eso ocurra, os recuerdo que aquí en España, el sistema de homologaciones es lo que se dice, asquerosamente intransigente y 'pesetero'.

Para cosas como ésta, nada mejor que irse a Reino Unido, el país de los kit car, donde sus homologaciones son algo más permisivas, siempre siguiendo una lógica, o bien, cruzar el charco e irse a Estados Unidos, donde también se pueden hacer estas cosas.

Bajo todo eso hay un BMW Z3

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Por más que he mirado las fotos, por más que he buscado alguna referencia, no he sido capaz de reconocer el modelo de partida. Normal cuando de dicho coche solo queda el chasis y además, también han sido modificado. Lo que más me llama la atención de estos trabajos es la imaginación de la gente para ver ésto donde no lo hay.

Bajo todo eso, aunque no lo creas, hay un BMW Z3 2.8 con 192 CV. Visualmente es imposible ver un BMW Z3 en el Cosmotron, ni siquiera cuadra la distancia ente ejes, parece mucho más corto, pero según su creador, Paul Bacon, compró un BMW Z3 en 1998 al que le despojó de toda la carrocería, añadió algunos refuerzos al chasis para evitar torsiones indeseadas y fabricó una carrocería nueva usando poliestireno y fibra de vidrio de forma totalmente artesanal. Lógico si lo hizo en el garaje de su casa.

Inspirado en la era aeroespacial

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Cuando el comandante Neil Amstrong pisó la superficie de la Luna el 21 de julio de 1969, todo cambió en los Estados Unidos. El futuro estaba en la Luna, con una nueva sociedad en el satélite espacial que nos vigila todas las noches. Las películas de Hollywood empezaron a imaginarse como serían los siguientes viajes al espacio, como sería la vida de la próxima sociedad espacial. Los fabricantes también se vieron muy influidos y comenzaron a sacar modelos con carrocerías inspiradas en las aeronaves.

No era más que la explosión final de algo que se venía fraguando desde cierto tiempo antes, desde que se conoció que el hombre viajaría a la Luna. Solo tenéis que recordar ciertas películas, algunos desfiles de moda y por supuesto, algunos concept que se presentaron durante la década de los '60. Es de esos concept, de todo aquel 'espíritu espacial', de esas ganas de un futuro de película de donde Paul sacó su inspiración para crear el Cosmotron. Incluso su nombre te envía directo a aquellos años. Es el sueño de aquellos diseñadores hecho realidad, porque el Cosmotron es completamente funcional y está homologado para su circulación por vías públicas, aunque no esta animado por motores nucleares (por suerte).

Para su realización, a parte del mencionado BMW Z3 y de mucha fibra de vidrio y peliestireno, también se ha recurrido a cosas tan sencillas de encontrar en nuestra propia casa que no te lo llegarás a creer. Mira el frontal. ¿Ves la calandra, los pequeños tachonados que tiene? Bueno, pues son tapones de plástico, procedentes de botes de crema hidratante. Ahora fíjate en el motor que sobresale del capó, totalmente de adorno por cierto. Parte de sus elementos son pequeños cazos de cocina junto a unos saleros. Y el depósito que hay en el frontal, ¿que me dices? Pues es un depósito de expansión de una caldera con una palomilla típica de las llantas de los '60. ¡Ah! Que no se me olvide. El embellecedor de la columna de dirección procede de una 'alcachofa' de ducha y la radio está creada a partir de un equipo de música de los años '70 que estaba averiado. En cuanto al tapizado de piel blanco, fue realizado a mano por la mujer de Paul, Kirsty.

Nuevos proyectos

Tras dos años pululando por diversos eventos en toda Inglaterra, Paul terminó vendiendo el coche a Martin Smith, quien lo disfruta actualmente asistiendo a concentraciones y conduciéndolo de vez en cuando quien además, afirma que hará lo posible por no venderlo y para que no salga de Inglaterra.

Paul por su parte quería comenzar nuevos proyectos, que si son como este, seguro que os los enseñamos.


Galería de imágenes

Fuente: Barcroft Cars
Algunas fotos: Henrik Sommer y Georg Sander

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